| 05/07/2012

Xavier Montsalvatge

Marta Gómez. Adjunta a Coordinación del Área de Música y Aina Rosselló Campins 6º primaria /

 

Este año se celebra el primer centenario del nacimiento de uno de los compositores españoles más importantes del s. XX, Xavier Montsalvatge i Bassols.

 

 

 

Con 8 años, los “Reyes Magos” le trajeron un violín. A esta edad Xavier Monsalvatge despuntaba con los lápices y las pinturas, lo que demuestra su educación en un ambiente culto, abierto e intelectual. Pronto aquel niño se dio cuenta de que la interpretación no era lo suyo, y como él mismo explica “No tardé en darme cuenta de que, por ser muy nervioso, no podía ser concertista. Y entonces empecé a interesarme por la composición”

 

Para rendirle un pequeño homenaje,  los alumnos de sexto de educación primaria han realizado una breve investigación sobre él, acercándose a las diferentes fases de su ecléctico estilo musical, en el cual combina y desarrolla una perfecta simbiosis de lenguajes musicales contemporáneos.

A continuación podrán leer el trabajo escrito por la alumna Aina Rosselló Campins.

 

 

Xavier Montsalvatge nació el 11 de marzo de 1912 en Gerona y murió el 7 de mayo de 2002. Fue compositor y crítico musical español, una de las figuras claves de la música española de la segunda mitad del siglo XX. Estudió música en el Conservatorio Municipal de Barcelona. Su producción musical atravesó diversas etapas. En sus inicios se considera nacionalista, muy influido por el dodecafonismo y el wagnerianismo que triunfaban en la escena musical catalana. Le siguió una época con influencias de la música antillana (post-nacionalista). A continuación entabló relación con compositores franceses como Oliver Messiaen y Georges Auric, los cuales influyeron decisivamente en su obra, la cual se adentró en una etapa caracterizada por la politonalidad libre. Finalmente, se vio influida por los estilos vanguardistas.

 

Es autor de una vasta obra que abarca prácticamente todos los géneros, desde la ópera (El gato con botas, Una voz en off) hasta la música de cámara (Cuarteto indiano), pasando por piezas orquestales como Desintegración morfológica de la Chacona de Bach, Laberinto o Sinfonía de réquiem o Sinfonía Mediterránea (1949), por la que obtuvo el premio de la Escuela Superior de Música. Debe su fama internacional a la composición Cinco canciones negras para soprano y orquesta (1- Cuba dentro de un piano, 2- Punto de habanera, 3- Chévere, 4- Canción de cuna para dormir a un negrito, 5- Canto negro), donde utiliza ritmos y temas antillanos, y concretamente a la Canción de cuna para dormir a un negrito. Otras obras suyas son Sonatine pour Ivette (1962), dedicada a  su hija y escrita expresamente para el pianista Gonzalo Soriano. También colaboró con el cine, siendo el autor de la ambientación musical de varias películas. Fue nominado al Premio Goya a la mejor música original por la película Dragon Rapide (1986).”

 

A este breve acercamiento a la figura de Xavier Montsalvatge i Bassols, cabe añadir que es, desde 1962, miembro de la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi, fue nombrado Chevalier de l'Ordre des Arts et des Lettres por el gobierno francés en 1970, en 1983 la Generalitat de Catalunya le otorgó la Creu de Sant Jordi y fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universitat Autònoma de Barcelona. Además, Xavier Montsalvatge i Bassols ha recibido numerosos premios y distinciones, como el Premi Nacional de la Generalitat de Catalunya, Premi Ciutat de Barcelona, Medalla de Plata i Medalla d'Or del Ministeri de Cultura, Premio Reina Sofía y Premio Jacinto Guerrero.

Xavier Montsalvatge fue también crítico musical, lo que le causó algunos problemas que supo solucionar con su pluma y que además le ayudó a ser testigo de grandes conciertos que fueron formando su estilo. Su butaca en el Palau de la Música fue un puesto de observación privilegiado.

 

Otro ámbito en el que trabajó fue la pedagogía. Fue Profesor de Composición en el Conservatorio Superior Municipal de Barcelona desde 1970 y Catedrático de Composición desde 1978.Montsalvatge abandonó la docencia y la crítica en 1982. En sus memorias, Xavier Monsalvatge parece sacarse una espinita de su juventud, cuando sus amigos estudiaban en la universidad mientras el se dedicaba a "una cosa tan extraña como la música", lo que le hacía sentirse marginado. Tenemos la suerte de que se dedicase a la música y nos dejase un legado musical tan especial, tan variado y tan enriquecedor.