| 07/11/2011

Multilingüismo

Ruth Sale (Coordinadora de Inmersión Lingüística de Inglés Àgora Sant Cugat y Àgora Patufet) / Actual Edu

“Tener una segunda lengua es poseer una segunda alma” dijo el Emperador Carlomagno.

Disponer de más de una lengua te da la oportunidad de entender una manera diferente de ver el mundo, un modo distinto de vivir, una cultura diferente, una manera distinta de pensar, un sentido del humor diferente y una forma distinta de expresarnos. Cuantas más lenguas hablemos más se enriquecerán nuestras vidas y también puede ser divertido jugar a mezclarlas para crear algo nuevo. Una lengua está cambiando y evolucionando constantemente, y al tiempo que se adapta a este mundo de ritmo trepidante en el que estamos, tenemos que seguir alerta para asegurarnos de seguir entendiendo el mundo que nos rodea.

Con el convencimiento de que el bilingüismo es siempre una ventaja, nunca una desventaja, sabemos que cuanto antes empecemos mejor. Estudios realizados al respecto son muy claros y nos muestran que los niños y niñas que crecen con más de una lengua no sufren retrasos ni desórdenes en la adquisición del lenguaje.

Las ventajas cognitivas del bilingüismo son muchas. La gente que habla más de una lengua tiene una enorme capacidad para pensar de manera creativa y muchos más recursos para poder solucionar problemas. Tienen también mejor percepción auditiva y una alta sensibilidad en lo que se refiere a sutiles diferencias de significado del lenguaje. Comprenden mejor cómo funciona una lengua, son más efectivos y precisos en el momento de hacer uso de sus habilidades gramaticales a la hora de comunicar, y por ello son capaces de llegar rápidamente a claras conclusiones y de realizar las inferencias necesarias.

En general, los beneficios de poder hacer uso de más de una lengua son inmensos. Una vez has adquirido dos lenguas es más fácil aprender una tercera o una cuarta; y cuantas más lenguas hablemos, más incrementarán las posibilidades de comunicarnos. Ello nos proporciona acceso a otras culturas y experiencias y nos brinda mayor capacidad de tolerancia hacia otras culturas y maneras de vivir, así como también grandes momentos de diversión y entretenimiento a través de la lectura y la escritura.

La belleza de aprender una lengua es que mientras la utilizamos vamos ganando en confianza, y cuanto más ganamos en confianza hablaremos incluso más en dicha lengua. Debido a que el mundo se ha vuelto más lingüísticamente cercano a nosotros – no es necesario ir a España o Sur América para aprender español, ni tampoco ir al Reino Unido, Estados Unidos o incluso Australia para aprender inglés – nuestras escuelas deben respirar una atmosfera de multilingüismo y por lo tanto dar la posibilidad de abrir puertas al futuro de nuestros niños, de otro modo cerradas si permanecen en un entorno monolingüe.