La leyenda de la Casa de Tócame Roque
Vista aérea de la ubicación de la Casa
Placa conmemorativa de la Casa Tócame Roque
Calle Barquillo esquina con calle Belén
| 05/07/2012

La casa de tócame Roque

ALUMNOS DE 1º B Y C ESO. BEATRIZ BETEGÓN Y ESTHER DE PAREDES (POFESORAS DE LENGUA DE ESO) /

 

 

 

En algunas ocasiones en nuestras clases utilizamos la expresión: “Chicos, ésta es la clase parece la casa de tócame Roque” a ellos les sorprende nos miran muy atentos y preguntan, ¿Profe, qué quiere decir eso…?

 

Hola a todos los lectores de la revista digital. Estando en fiestas de nuestro patrón San Isidro Labrador queremos colaborar con este artículo  que hemos encontrado en Internet y que nosotras queremos que lo conozcáis y así nuestros alumnos conocerán el origen de esta expresión tan castiza.

 

“Esta famosa casa madrileña estuvo situada durante el siglo XVIII y la primera mitad del XIX en la esquina de las calles Barquillo y Belén, tapando la salida de ambas vías hacia Fernando VI.  Al parecer era una corrala con varios patios y muchas viviendas, y vivían allí varios chisperos (herreros) que trabajaban el hierro en los patios.

 

Dice la tradición que estos vecinos se amotinaron y decidieron dejar de pagar el alquiler a los caseros, no permitiéndoles la entrada en el lugar.  

 

Se cuenta que la casa fue heredada por dos hermanos, Juan y Roque, que no se pusieron de acuerdo en nada. Ambos discutían pretendiendo que la herencia les correspondía por entero. Así, Juan le decía a Roque: "Tócame, Roque". y Roque contestaba: "La casa tócame a mí, Juan". Y como la disputa duró años, la casa se quedó con ese nombre: Tócame Roque.

 

En 1849 el Ayuntamiento ordenó su derribo para destaponar la calle Barquillo y comunicarla con su perpendicular Fernando VI. Las ochenta familias que todavía quedaron en la casa tras la orden de desalojo, impidieron que la casa se derribase durante más de un año de batallas con la municipalidad, hasta que se consumó el desahucio. Fue demolida en el año 1850.

 

Todos estos follones quedaron en el imaginario madrileño, y así, cuando alguien quería encontrar una comparación para hablar de una casa en la que había mucho jaleo y muchas disputas, decía: Esto parece la casa de Tócame Roque.

 

Según el Diccionario, se denomina la casa de Tócame Roque a aquellas en la que reina la confusión y hay con frecuencia alborotos y riñas.